¿Qué es la asertividad y cómo puedes ponerla en práctica?

Escrito por Evelyn Hernández Carmona el Jueves, 11 Febrero 2016 Publicado en Práctica Clínica Lecturas: 4365

Podemos definir la asertividad como una manera de comunicarte con otras personas que implica el respeto a tus propios derechos y a los derechos de los demás. Es el punto intermedio entre una comunicación de estilo pasivo en la que los propios derechos son perjudicados y una de estilo agresivo en la cual no se respetan los derechos de la otra persona.

AsertividadLas personas asertivas son capaces de expresar de manera adecuada sus propios sentimientos, opiniones y necesidades.

¿CUÁLES SON LOS DERECHOS ASERTIVOS?

En la práctica de la asertividad, es útil el conocimiento de los derechos asertivos. Según Manuel J. Smith (autor de la obra “Cuando digo no, me siento culpable”), como ser humano, tienes derecho a:

  1. Ser tratado con respeto y dignidad.
  2. Tener y expresar tus propios sentimientos y opiniones.
  3. Ser escuchado y tomado en serio.
  4. Juzgar tus necesidades, establecer tus prioridades y tomar tus propias decisiones.
  5. Decir “NO” sin sentir culpa.
  6. Pedir lo que quieres, dándote cuenta de que también tu interlocutor tiene derecho a decir “NO”.
  7. Cambiar.
  8. Cometer errores.
  9. Pedir información y ser informado.
  10. Obtener aquello por lo que pagaste.
  11. Decidir no ser asertivo.
  12. Ser independiente.
  13. Decidir qué hacer con tus propiedades, cuerpo, tiempo, etc., mientras no se violen los derechos de otras personas.
  14. Tener éxito.
  15. Gozar y disfrutar.
  16. Descanso, aislamiento.
  17. Superarte, aun superando a los demás.

AsertividadSer asertivo implica ser consciente de que tienes todos esos derechos, sin olvidar que el resto de personas también los tienen. Las personas con un estilo de comunicación pasivo tienen dificultades a la hora de hacer defender sus propios derechos asertivos; mientras que las personas con un estilo agresivo fallan a la hora de respetar los derechos asertivos de los demás, aunque sí saben defender los suyos. Pongamos un ejemplo: “María lleva tiempo dedicándose por completo a su trabajo y al cuidado de los niños y ha pensado que le vendría muy bien salir a cenar esa noche con unas compañeras de trabajo. Le pide a su marido que prepare la cena de los niños para poder prepararse ella y llegar a tiempo a la cena, pero su marido le dice que no puede porque hay un partido de fútbol.” Las posibles respuestas de Luisa a la negativa de su marido, usando los distintos estilos de comunicación, serían las siguientes:

  • Pasiva: “De acuerdo, no te preocupes, yo me encargo.”
  • Agresiva: “¡Estoy cansada de siempre lo mismo! ¡El fútbol es más importante que yo! ¡Me tienes harta! ¡Eres un vago! ¿Te crees que lo tengo que hacer yo todo?”
  • Asertiva: “Comprende que llevo tiempo sin salir y necesito despejarme, me vendría muy bien una cena con las compañeras lo antes posible. Si hoy no puedes encargarte de la cena de los niños, ¿cuándo podrías hacerlo?”

La diferencia fundamental es que con la respuesta asertiva tienes más probabilidades sentirte bien sin hacer sentir mal a la otra persona y, por tanto, ambos salen ganando. Al usar la respuesta pasiva, la otra persona no sufrirá perjuicio alguno, pero tú te sentirás mal; y con el estilo agresivo, es probable entrar en una discusión acalorada de la que ambos saldrían perjudicados. El punto clave del estilo asertivo es conseguir un acuerdo con el que ambos salgan beneficiados.

¿QUÉ VENTAJAS CONSIGUES SIENDO MÁS ASERTIVO?

Una persona asertiva obtiene los siguientes beneficios:

  • Resuelve los problemas de mejor manera.
  • Se siente más a gusto consigo misma y con los demás.
  • Siente mayor satisfacción por ser capaz de expresarse adecuadamente.
  • Siente más control sobre su vida.
  • Sabe defenderse bien en sus relaciones interpersonales.
  • Siente mayor confianza en sí misma.

¿QUÉ PUEDES HACER PARA SER MÁS ASERTIVO?

AsertividadPara comunicarte de manera asertiva, lo mejor es seguir los siguientes pasos:

  1. Piensa lo que quieres decir.
  2. Piensa en las consecuencias de lo que vas a decir.
  3. Expresa claramente lo que quieres sin atacar a la otra persona ni a sus derechos.

Ten en cuenta los siguientes consejos a la hora de comunicarte de manera asertiva:

  • Mantén contacto ocular directo durante la comunicación, sin ser intimidante ni evitar la mirada.
  • Habla de manera fluida, sin hacer muchas pausas ni ir muy rápido.
  • Utiliza un tono de voz moderado, ni bajo ni alto.
  • Procura que tus gestos sean firmes, que no reflejen inseguridad pero que tampoco sean amenazantes.
  • Adopta una postura corporal relajada, sin tensión.
  • Expresa tus mensajes en primera persona (“pienso, siento, quiero, hagamos…”) y de manera positiva.
  • No ofendas, insultes, amenaces ni humilles a la otra persona.
  • Evita el lenguaje con doble sentido que resulta ofensivo.
  • No muestres desprecio por la opinión de la otra persona.

Sin duda, la asertividad trae muchas ventajas tanto para la persona que la practica como para quienes le rodean. Pasamos mucho tiempo de nuestra vida comunicándonos con los demás, por lo que hacerlo de manera adecuada puede suponer una gran mejora en nuestras relaciones y nuestra calidad de vida. ¿Nos ponemos en marcha?

Acerca del Autor

Evelyn Hernández Carmona

Evelyn Hernández Carmona

Evelyn Hernández Carmona

Máster Online de Práctica Clínica AEPCCC

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